Te vas... te escapas unos días... lejos, muy lejos de casa... y a la mente te vienen cosas... que echas de menos... y otras tantas que echas de más...
En la distancia de unas merecidas vacaciones... echas de menos a familiares y amigos y compañeros... nómadas como yo... que hacen sus escapadas varias... Resulta prácticamente imposible desconectar pese hacerte el duro, y es necesario dar y recibir noticias desde el exilio... Los conciertos... se cambian por un bendito Ipod... y la comida de mamá (soy un nene)... por buffet para guiris..
Y si te vas no es solo para conocer mundo, sino para echar de más el día a día... te vas para perder de vista el mundo del ruido.... olvidarte del metro y su "propera estació Entença"... no conocer las prisas y el estrés... y darle la espalda a la tentación al consumo...
Resultado... el tiempo para echar de más y de menos...es demasiado breve... Abro de nuevo la paradita... ya estoy aquí... embriagado de rutina... recordando las vivencias... y como el gran Ismael tiene una frase para todo... "consciente del privilegio de vivir en esta orilla...".