miércoles, 9 de enero de 2008

Un bon pagés...

Un bon pagés tenia un gos, y Bingo era el seu nom... B I N G O!
Esta canción que me enseñaron de bien pequeñito... y que cantabamos excursión tras excursión...fue la palabra bendita la otra noche... El colofón a una noche muy divertida...
Entre las muchas cosas buenas que tiene el deporte... y el baloncesto en particular, (ya que el esgrima, quizás también tiene sus cosas buenas oye, pero uno no está puesto en las virtudes del espadachín). En fin, decía que lo bueno es la posibilidad que te da de conocer a gente, y yo he tenido la suerte de encontrarme a grandes personas y también a grandes necios que me han ayudado a valorar más si cabe a las grandes personas...
El caso que ocupa a la entrada de hoy...es la gran noche que pasé junto a los que en su día fueron mis inocentes pupilos y que ahora hechos unos hombretones comparten conmigo horas de risas y diversión... Tienen el "pero" de que sus noches acaban en una discoteca y tarde... y el "perazo" (superlativo de "pero" sacado de la manga) que esa discoteca es la Carpa de Titus. Como dijo Alejandro Dumas, para toda clase de males hay dos remedios: el tiempo y el silencio. Será cuestión de tiempo! jeje.
El tema es que antes de pasar por Carpa... fuimos a cenar unas pizzas... y después al Bingo... y de ahí esta fotito y el irreverente titulo de la entrada del blog. Nos tocó un Bingo, unos siempre modestos 372 euros... 70 euros por cabeza... que mira... no van mal. Y qué bonito es el amor... los niños, cuando se vieron con el dinero en la mano... pensaron en ampliarles los Reyes a las novias... desconozco si lo hicieron finalmente, jeje.
Qué guay, qué majos!
Repetiremos!